La innovación farmacéutica no es un gasto: es una inversión en capital humano, productividad y futuro

La innovación farmacéutica no es un gasto: es una inversión en capital humano, productividad y futuro

La innovación farmacéutica no es un gasto: es una inversión en capital humano, productividad y futuro 784 457 Weber

Desarrollar un nuevo medicamento puede llevar entre 10 y 12 años y partir de más de 10.000 moléculas candidatas. Un proceso largo, complejo y lleno de incertidumbre que exige una visión estratégica a largo plazo por parte de todos los agentes del sistema.

En el encuentro organizado por EL PAÍS y Johnson & Johnson, expertos del ámbito sanitario reflexionaron sobre cómo dinamizar los recursos destinados a la innovación en un contexto marcado por el envejecimiento poblacional y el aumento de las enfermedades crónicas.

Desde la Fundación Weber, nuestro presidente Álvaro Hidalgo puso el foco en un mensaje clave: la riqueza de los países depende del capital físico, el capital humano y la innovación.

Invertir en salud incrementa directamente ese capital humano, al mejorar la capacidad de las personas para trabajar, pensar, crear y producir. Los países que apuestan por la sanidad no solo generan bienestar, sino que se convierten en economías más innovadoras, productivas y resilientes.

Esta visión se complementó con otras reflexiones relevantes del encuentro:

  • La innovación terapéutica es esperanza y calidad de vida, especialmente para quienes conviven con enfermedades complejas, con un papel cada vez más activo de los pacientes desde las fases iniciales de la investigación.
  • España es líder internacional en ensayos clínicos, especialmente en oncología,  gracias a una estructura sólida, talento y capacidad científica que es imprescindible preservar.
  • La inversión en innovación es, necesariamente, una apuesta a medio y largo plazo para garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario.

El reto es claro: el sistema debe avanzar al ritmo de la ciencia. Como se destacó en el debate, los próximos 10 años pueden ser más transformadores para la medicina que el último siglo.

Cobertura completa del encuentro